Por qué sé que Rudy Fernández triunfará en la NBA

Quedaban 25 segundos para el final de la primera parte de uno de los partidos más intrascendentes que los Blazers van a tener que afrontar en el Rose Garden esta temporada. Ganaban de más de diez a los Warriors de Golden State que acababan de perder el balón en una nueva entre de “ida-de-olla” de los jugadores de Don Nelson. Rudy salió al contrataque porque se lo dictan los genes, Blake se la lanzó como se la había lanzado a Roy cuando restaban 3:51 para el final del segundo cuarto, el rookie del año del 2006 -que ya tiene ganados los galones en la liga y en su equipo- la hundió para abajo como marcan los cánones de la liga.

A Rudy le bastaron dos botes de balón para saber que un mate a dos manos a 25 segundos del final del segundo cuarto de un partido contra los Blazers no servía de nada y automáticamente echó la vista atrás para ver quien estaba más necesitado. El ganador resultó ser Travis Outlaw, del que últimamente se ha especulado sobre su capacidad para jugar en equipo y ha sonado en quinielas de traspaso. El bueno de Travis ve que el equipo parece ir en buena dirección y hace bueno el dicho de “más vale banquillo conocido que quinteto titular en (ponga aquí equipo sin aspiraciones) por conocer”. Aprovecha cualquier oportunidad para hacerse notar, necesitaba lucirse más que Rudy y nuestro chico lo sabe, se la dejó blandita para que pudiera cogerla y subirla, como dicen los yankees, “above the rim”.

Inteligencia pura. Sorpresa incluso para Carnicero que empezó a cantar el mate de Rudy antes de que incluso le llegara la bola. Cuando se decidió por la asistencia estaba haciendo algo más que sumar en otra estadística que no fuera puntos: estaba haciendo equipo, ganándose la confianza de sus compaños y demostrándoles que puede ser un líder generoso.

Históricamente, Portland ha sido un punto de entrada para grandes jugadores europeos en la NBA. Comparemos (y dejemos fuera a Sergio Rodriguez, por favor):

Fernando Martín
- 6 minutos, 0,9 puntos por partido allá por el cada vez más lejano 1986.
Drazen Petrovic - 12 minutos y 7 puntos en su temporada rookie.
Arvydas “Dios” Sabonis - 23 minutos y 14 puntos por partido en su primera temporada en la NBA con 31, repito: 31, años.

Solo pensar en que Sabonis hizo lo que hizo en la NBA con la edad que yo tengo ahora me hace pensar en muchas cosas. Siempre he expresado mi odio visceral al Real Madrid de baloncesto, el paquetismo de Joe Arlaukas (o como se escriba) y el rango de divinidad baloncestísitca de Sabonis. Las cosas son así y punto.

Esperad que retomo el hilo. Sabonis, como Pau Gasol o Tony Kukoc, le sumaban (y suman) a su talento descomunal, un físico privilegiado para jugar al baloncesto. Sin embargo hay algo que Rudy, que está haciendo mejor primera temporada que la de Petrovic en su momento, y el genio de Sibenik tienen en común: los mejores físicos de la liga están en su posiciones y los mejores jugadores también. Culpa de Michael Jordan: “mamá, de mayor quiero ser Shooting Guard“.

Que en ningún caso se entiendan estas palabras de la manera equivocada. Comparar a Rudy con Petrovic es algo que este chaval de Mallorca aun no se ha ganado, y tendrá que hacerlo en el campo. Puede conseguir igualar sus estadísiticas en la NBA pero no podrá estar a la altura nunca de la huella que dejó Drazen en nuestro país, por donde se paseó por la liga haciendo demostraciones de cómo comerle la moral a toda la banda que pusiera por medio.

Dejo caer lo siguiente: siguiendo la evolución natural de Rudy no será elegido rookie del año porque hay otros jugadores más necesitados que él. Derrick Rose, O.J. Mayo, o Michael Beasly no son solo jugadores de baloncesto, también son marcas que si tienen un trofeo que los distinga como mejores de los demás les hará ganar más dinero. Rudy no necesita eso. Rudy ya es una marca en su casa y allí solo está disfrutando del baloncesto. ¿Quién no le va a ofrecer a Rudy la pasta que le han ofrecido a Juan Carlos Navarro? Si su agente deja caer la noticia al día siguiente tiene a todos los manager de Europa haciendo fila en la puerta de su oficina. Con estas premisas, Rudy solo mejora, mejora y mejora. Y eso es lo que será el año que viene: the most improved player of the year.

¿Qué opinas? (A parte de: menudo rollo que me has soltado, chaval)

Compartir es vivir:
  • Digg
  • YahooMyWeb
  • Technorati
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google