Selección española - Estado de la cuestión
Llevaba unos días sin escribir por aquí y han pasado muchas cosas. Finalmente no le pudimos dar toda la cobertura que hubiéramos querido a la Copa del Rey (un monarca que no se presenta a dar la copa ni aunque le paguen, un momento ¿ya le pagan no?, en fin) y justo después hemos ido cayendo todos los miembros (dos, a veces tres) redactores de este blog en los injustos brazos de los virus. Al menos yo comienzo a ver la luz al final del tunel y aquí estoy.
Es probable que Scariolo le esté dedicando más tiempo a la selección española que a su actual equipo (no se puede comparar la calidad de ambos proyectos) y se dejó ver por Madrid para ver qué se cocía entre los equipos punteros de la liga ACB. Seguramente lo que más preocupe al italiano sean las bajas, tanto las confirmadas como las que están por confirmar. A la ya confirmada baja de Carlos Jiménez hay que añadirle la más que segura falta de Pau Gasol y la probable de Calderón. A esto hay que sumarle que en las últimas semanas el Barça le ha pedido a Navarro que se opere de una lesión que arrastra desde hace tiempo, lo que le haría perderse el Européo de Polonia.
Pongámonos en el peor de los casos y digamos que todos los que he mencionado acaban faltando. Esta sería la selección que yo haría:
Bases: Riky Rubio, Sergio Rodríguez, Carlos Cabezas.
Escoltas / Aleros: Rudy Fernández, Berni Rodríguez, Alex Mumbrú, Víctor Claver, Saúl Blanco / Sergi Vidal.
Pívots: Marc Gasol, Felipe Reyes, Jorge Garbajosa, Fran Vázquez.
Puede que este equipo pierda un partido en todo el verano, me mosquearía que perdiera dos y me parece imposible que pierdan tres veces.
Bajo mi punto de vista la baja más sensible es la de Carlos Jiménez y no porque sea mejor que Gasol (que obviamente no lo es) sino que tiene un talento del que no abunda. Está claro que Vázquez y su hermano pueden hacer lo mismo que hace Pau un poco peor, pero nadie tiene el talento de Jiménez para, si quiere, tocarle los huevos en defensa a Lebron James si quiere… ¡Qué crack, madre mía!






